"PARA VOLVER A RESPIRAR RAÍCES"

Desde aquí podremos enterarnos de nuestros antepasados, que radicaron en el Departamento Paraná, Provincia de Entre Ríos, Argentina. Cualquier consulta dirigirse a:
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viernes, 6 de febrero de 2026

EL SANTO DEL SAUCE. CLEMENTINO BALCALA

 

PBRO. JOSÉ CLEMENTINO BALCALA

EL PRIMER SACERDOTE NATIVO DEL

DISTRITO SAUCE DE PARANÁ CAMPAÑA. ENTRE RÍOS

Fotografía de Clementino Balcala en la Parroquia San Miguel de Paraná

“EL SANTO DEL SAUCE”

Es un desafío desentrañar la historia de este destacado sacerdote de la Arquidiócesis de Paraná, que nació en la zona del Partido de Espinillo del Departamento Paraná, Entre Ríos, luego llamado (Arroyo) Sauce Abajo, hoy Comuna de Sauce Montrull, el 14 de noviembre de 1853 y fue bautizado en la Parroquia Ntra. Sra. del  Rosario de Paraná el 23 de enero de 1854. Allí se encuentra el primer error en el asiento de su bautismo en el Libro 11 B 1845-1854, perteneciente a dicha parroquia:


Acta de nacimiento de Clementino Balcala – en realidad – se trata del registro de Bautismos en Ntra. Sra. del Rosario de Paraná, ya que todavía no había registro civil.

 

 

Textualmente dice:

Al margen: José Clementino Barcala y Roa.

Anotación del bautismo: “En veinte y tres de enero de mil ochocientos treinta y cuatro el Pesbo. Dn. Sinforoso Aparicio en licencia de mí el infrascripto Cura Rector de esta Igla. Matriz de Nuestra Señora del Rosario de la Ciudad del Paraná, y Canónigo Honorario de la Catedral del Buenos Ayres, puso en ella óleo y crisma y suplió las demás ceremonias del Bautismo solemne a un niño llamado José Clementino, nacido en la campaña el catorce de Noviembre del año próximo pasado y bautizado el mismo día de necesidad, por el facultado Manuel Ramírez. Fueron padrinos, esto es alzaron la criatura Modesto Márquez y (su esposa) María Barcala (tía), y es hijo legítimo de Juan Barcala y Estanislada Roa, su mujer. De que doy fe y lo firme. Licdo. Miguel Vidal”. 

Por tratarse el Libro 11 de Bautismos de Ntra. Sra. del Rosario de Paraná el registro de bautismos desde 1845 a mediados de 1854, y viendo los anteriores y posteriores registros en los folios respectivos, no hay dudas que se trató de un error en la transcripción del año, colocando “mil ochocientos treinta y cuatro” por “mil ochocientos cincuenta y cuatro”.

Otros antecedentes históricos anteriores afirman que nació en Paraná, sin embargo el acta de bautismo es clara: “…nacido en la campaña” del departamento Paraná y bautizado por necesidad en la campaña el mismo día de su nacimiento por el facultado Manuel Ramírez. Los facultados eran personas que habilitaba la iglesia para llevar el auxilio del bautismo, entre otros sacramentos, en las zonas alejadas de la jurisdicción.

En realidad por ese tiempo la zona donde radicó la familia de José Clementino Balcala Roa se identificaba como Partido del Espinillo; cruzando el arroyo Las Conchas, estaban instalados desde fines del siglo XVIII los integrantes de la familia Roa- Godoy, compuesta por el paraguayo Sebastián José Roa y la entrerriana Juana Manuela Godoy Maidana, quienes ocupaban campos en el Distrito Tala, en cercanías a lo que por hoy integran La Picada y Colonia Nueva, la Chacra N° 125, con el arroyo al sur, en cercanías de La Picada.

De los Registros del Archivo Arquidiocesano surgen los siguientes datos acerca de su actividad religiosa:

Realizó sus estudios religiosos en el Seminario de la Diócesis establecido en la ciudad de Santa Fe dirigido por los jesuitas. Todos la Órdenes Religiosas fueron impartidas por el Monseñor José María Gelabert:

.- Tonsura y cuatro Órdenes Menores: el 20 de octubre de 1878.

.- Subdiaconado: el 19 de enero de 1879.

.- Diaconado: el 26 de enero de 1879.

.- Presbiterado: el 2 de febrero de 1879.

Esta seguidilla rápida de las órdenes religiosas en un seminario jesuita indica a las claras que se trataba de un caso muy especial, casi que se puede arriesgar la afirmación de que fue único, ya que no es normal que en tres meses y medio termine sus estudios religiosos.

Fue compañero de estudios (y recibieron las órdenes sagradas juntos) de Monseñor Luis Niella, otro destacado religioso que desempeñó una gran actividad pastoral en la ciudad de Corrientes, de la que fue su primer Obispo.

Otro indicativo de sus méritos pastorales o religiosos es el relacionado a la responsabilidad que le cupo en el Obispado de Paraná; los cargos ocupados por el Pbro. José Clementino Balcala Roa fueron:

.- Párroco de la Catedral de Paraná, desde el 1° de febrero de 1881 a 1898. (Tít. y Órd. Folio 142)

.- Al ser creada la Parroquia de San Miguel fue nombrado como el Primer Cura Párroco de la misma y luego, el 16 de julio de 1898, nombrado Canónigo Honorario de la misma parroquia (1° de Autos. Folio 182)

.- Deán de la Catedral de Paraná desde el 1° de abril de 1901.

.- Vicario Capitular de la Diócesis de Paraná desde el 14 de julio de 1909 hasta 15 de mayo de 1910.

Además fue:

.- Capellán de Coro en 1879 (Segura. Pág. 302)

.- En la terna presentada en el Senado para reemplazado al fallecido Obispo José María Gelabert, ocupó el tercer lugar, tras Monseñor de la Lastra y el Pbro. Jacinto Viñas, otro destacado sacerdote de Paraná.

 Queda el desafío a futuro de indagar acerca de las actividades pastorales que desempeñó Clementino Balcala en la zona de Paraná, sin embargo, su enfermedad terminal que duró unos quince días desde manifestarse con gravedad y su posterior fallecimiento conmocionaron la capital entrerriana de manera poco usual. La familia Balcala Roa estuvo ampliamente relacionada con los vecinos de Paraná Campaña, sobre todo con los de Sauce – Espinillo – Tala y María (Grande).

 Últimos tiempos de Balcala en Paraná

El Pbro. Dr. Clementino Balcala en sus últimos días había sido materia de controversias entre terceros, sin que él tuviera nada que ver, ya que sus antecedentes límpidos no dan lugar a dudas sobre su comportamiento. Claro está, y esto es subjetivo, que el hecho de haber tomado estado público la posición contraria que había adoptado El Diario de Paraná respecto a la elección del nuevo Obispo Auxiliar de la capital entrerriana pudo haberlo afectado en su salud.

Es que hubo una notoria discusión desde el papel de prensa porque “la popular”, dizque representada por el diario radical clamaba por la asignación del título honorífico a favor de Balcala, pero las presiones de la sociedad aristocrática paranaense impulsaba a De Carlo, quien a la postre resultó electo a fines de marzo de 1919.

Casualmente en esos días cayó enfermo de gravedad por problemas cardíacos Clementino Balcala, lo que al final lo llevaría a su tumba. Hay sueltos de prensa que criticaron duramente la elección y la puesta en funciones del nuevo obispo, al punto que las grandes fiestas realizadas para festejar su asunción fueron criticadas duramente por el diario de Etchevehere.

Aunque con mayor suavidad en los conceptos, el martes 1 de abril, dicho diario comunicaba lo siguiente:

“Monseñor De Carlo fue consagrado Obispo de Eleuterópolis (alusión al “Pueblo de los Libres” de la zona de Palestina, pueblo de San Epifanio) y Auxiliar de Paraná, después de una ceremonia revestida de un tono imponente y solemne. A mediodía obsequió a sus relaciones con un banquete que se sirvió en el Seminario Colegio (Urquiza y La Rioja actual) que retribuyó tal invitación con una velada literario musical realizada por la noche.

Este acto ha constituido una nota trascendental en la curia entrerriana y ha sido festejado y concurrido por los más caracterizados círculos sociales de esta capital”. Poco más abajo, en un breve comentario rezaba: “Sigue muy grave el deán Clementino Balcala”.

El 3 de abril, a todo espacio, el titular del diario de Etchevehere celebraba el triunfo del radicalismo en las elecciones para diputados nacionales, habiendo resultado electos el Dr. Miguel M. Laurencena y el Sr. Alberto H. Carosini, hombre conocido por su farmacia en calle Urquiza, frente a la Plaza Mayo. En la semana anterior la ciudad estuvo conmocionada por la presencia del cantor Carlos Gardel, quien en compañía de José Razzano (ambos uruguayos de nacimiento), había actuado en el Ítalo Argentino con gran suceso.

Pero la preocupación de los vecinos del pueblo paranaense estaba sustraída y preocupada por la salud de Balcala; en “El Diario” se comentaba en un suelto el 2 de abril: “El Deán Sr. C. Balcala. Hasta el momento de escribir estas líneas sigue en el mismo estado de suma gravedad el señor Deán de la Catedral don Clementino Balcala. 

Este asunto constituye toda una intensa preocupación social en Paraná.

Por la modesta casa del apreciado enfermo desfilan, a todas horas, personas de toda clase y categorías sociales, ansiosas de preguntar y saber por el estado del señor Balcala… 

Respecto al fallecimiento del Pbro. Dr. José Clementino Balcala Roa, en el “Boletín Parroquial” de Paraná, Año III. N° 139, del 3 de abril de 1919, se comunicó el triste suceso en estos términos:

“Deán Clementino Balcala.

+ Hoy en esta capital. Momentos antes de imprimirse esta hoja recibimos la ingrata noticia de que el Venerable Deán del Cabildo Eclesiástico, Cgo. D. Clementino Balcala, acababa de fallecer.

Todos los que lo conocieron, católicos y no católicos, tendrán ante el distinguido muerto la misma palabra de elogio,: ha caído el sacerdote más venerable de la diócesis de Paraná.

Sin tiempo para dar mayores detalles de su vida, solo diremos que el Deán Balcala era el genuino representante de nuestro clero nacional. Que muchísimos años fue cura párroco de esta ciudad de Paraná. Que desde el año 1900 desempeñaba el cargo de Deán del V. Cabildo. Que a la muerte de Monseñor de la Lastra gobernó la diócesis como Vicario Capitular. Y que durante toda su vida fue un sacerdote modelo por su virtud.

A pesar de sus sesenta y cinco años, no pensábamos que el fin de sus días estuviese tan cercano. La muerte nos lo arrebata de sorpresa y por esto el dolor que ella provoca ha de ser más intenso.

Mañana, previa misa de cuerpo presente, que se celebrará en la Catedral a las 9 a.m., serán conducidos sus restos a la necrópolis. Este acto, no lo dudamos, ha de ser motivo de una elocuente manifestación de duelo. (Abril de 1919. Revista Eclesiástica de Buenos Aires)

También en la Revista Eclesiástica del Arzobispado de Buenos Aires, Sección del Obispado de Paraná, Año 1919. Página 387, se comentó:

“Después de una breve enfermedad de 15 días, confortado con todos los auxilios de nuestra Santa Religión, falleció, en la mañana del 3 de abril, en la ciudad de Paraná, a la edad d sesenta y cuatro años y medio, en medio del respeto, veneración y cariño de sus compañeros de sacerdocio y de toda la sociedad y pueblo cristiano, el Deán de la Catedral Canónigo Dr. Clementino Balcala.

En la mañana del 4 de abril se celebraron los funerales solemnes, de cuerpo presente, en la Catedral, oficiando la misa el Ilmo. Sr. Obispo Auxiliar Mons. Nicolás De Carlo, acompañado y asistido del Cabildo Eclesiástico, del Seminario Conciliar y clero regular y secular de la ciudad. El Sr. Obispo Diocesano, Dr. Abel Bazán, pronunció una breve y sentida oración fúnebre, después de la cual ofició el responso final.

A las cinco de la tarde del mismo día tuvo lugar el sepelio del señor Deán en la misma Catedral, siendo colocado precisamente junto a su tan concurrido confesionario, donde ha desarrollado una larga y meritoria labro de director de conciencias, de padre espiritual de muchas almas y de concejero prudente de muchos hogares.

Ambos actos, celebrados en la Catedral, se vieron favorecidos por enorme concurrencia de millares de amigos, admiradores y agradecidos a la actuación apostólica y abnegada del ex - cura párroco de Paraná, y hoy Deán de su iglesia Catedral.

El Sr. Deán Dr. Clementino Balcala había nacido en la ciudad de Paraná en noviembre de 1864,. Hizo sus estudios en el Colegio – Seminario que los PP Jesuitas tenían en Santa Fe, recibiendo las órdenes sagradas del Ilmo. Obispo Dr. José María Gelabert y Crespo.

Desde el 1° de febrero de 1881 hasta el 1° de abril de 1901, fue cura párroco de Paraná, cargo que dejó al ser nombrado Deán de la Catedral. Desde el 14 de julio de 1909 hasta el 15 de mayo de año siguiente desempeñó el alto cargo de Vicario Capitular, por elección del Cabildo Eclesiástico, a la muerte de Monseñor De La Lastra. Además, ha desempeñado otros diversos cargos en el Seminario Conciliar y Casas Religiosas de Paraná, con celo, desinterés y competencia ejemplares. Por esos sus virtudes sacerdotales y sus altos ejemplos se han de conservar vivos e indelebles en la memoria y en el corazón de cuántos lo trataron y conocieron”.

Firma de. Pbro. Clementino Balcala 

Cuando se supo de la enfermedad que postró al Pbro. Clementino Balcala Roa la ciudad de Paraná se conmocionó; fue una corta etapa – solamente quince días – y las plegarias no alcanzaron. La salud empeoraba día a día.

En la información Social de “El Diario” de Paraná, el domingo 20 de marzo de 1919: “Continua delicado el Deán Clementino Balcala”; el martes 1 de abril de 1919, informaban: “Sigue muy grave el Deán Clementino Balcala”; jueves 3 de abril de 1919: “Enfermos. Sigue muy grave el Deán Clementino  Balcala”. (El Diario. Paraná. Marzo y abril/1919. Hemeroteca Archivo General de Entre Ríos)

En el otro diario de la ciudad, “La Acción”, que administraban desde el obispado de la ciudad, se comentaba: “Sr. Deán Balcala. Sigue siendo de suma gravedad el estado en que se halla el Deán de la Catedral don Clementino Balcala, a pesar de la ligera reacción que ayer experimentó.

Las visitas y personas que han ido a preguntar a domicilio del querido y apreciado enfermo, durante todo el día, han sido numerosas y de todas las categorías sociales como anteriormente.

La sincera ansiedad de toda nuestra buena sociedad sigue en aumento.

Los distinguidos facultativos doctores Juan Chiara y Francisco Medus y Clodomiro Rodríguez Núñez, siguen prestando sus eficaces cuidados, con cariñoso empeño, al señor Balcala.

Dado el estado del enfermo se cree que hoy será decisivo para el estado general de aquel. … El intendente municipal, funcionarios de la nación y de la provincia, señoras, niñas y caballeros de nuestra sociedad, gente del pueblo, han pasado ayer y aun en los días anteriores por la casa del enfermo, haciendo votos porque Dios conserve aun por muchos años la preciosa existencia del señor Balcala.

Los doctores Chiara y Medus, que tan empeñosamente y con una delicada e interés tan laudables asisten al señor Balcala, ponen toda su ciencia, su caridad y su experiencia  al cuidado del mismo en el deseo y la esperanza de contener y de vencer la enfermedad.

La expectativa pues y las ansias son tan generales como sinceras en Paraná”. (Miércoles 2 de abril de 1919. “La Acción” de Paraná. B.I.P.E.R.)

Pero nada se pudo hacer. Clementino Balcala había fallecido en la mañana del jueves 3 de abril de 1919:

“Fallecimiento del Deán de la Catedral. Don Clementino Balcala

Aunque esperado y temido desde hacer tres días, el fallecimiento del Señor Deán de la Catedral, Canónigo Don Clementino Balcala, no por eso ha de ser menos sentido en nuestra sociedad y en toda la ciudad de Paraná, donde era merecidamente apreciado y querido, sin distinciones de clases sociales, ni ideas religiosas. Todos veían y reconocían los méritos y virtudes que adornaban al antiguo Cura de Paraná y después Deán de la Catedral y Cabildo Eclesiástico.

En las primeras horas de ayer cundió por esta ciudad la triste nueva de su fallecimiento, acaecido a las 8:30 a.m., sobre todo después que se oyeron los dobles de campanas de la Catedral, que anunciaban a la población la muerte de su jefe y padre.

Los males que lo han llevado a la tumba, según personas entendidas, proceden de algunos años , pero sólo hace unos diez días que se declaró enfermo, viéndose obligado a guardar cama recién en la semana pasada. Sumamente austero, sufrido y de delicados sentimientos, poco se preocupaba de su persona y era enemigo de causar preocupación  y trabajo a sus amigos y ni siquiera a los suyos. Ha callado hasta el último y cuando cayó ha sido para no levantarse más. Como buen soldado de Cristo, puede decirse que ha muerto en la brecha, en su puesto de labor y de lucha, desempeñando sus cargos y tarea hasta que el mal lo venció.

La ciudad de Paraná pierde con el señor Balcala uno de los hombres que le hacían honor , un sacerdote modelo, un concejero delicado y santo, un espíritu selecto y sano, una figura popular, con esa discreta popularidad que dan la virtud, la austeridad de vida, la ecuanimidad de un alma pura y noble.

Director de almas durante largos años, ya como cura de la ciudad, ya también como Deán de la Catedral, de miles de conciencias, concejero de muchos hogares de todas las clases sociales, sabía hermanar hermosamente su buen humor con la inflexibilidad de sus austeras costumbres, su serenidad de alma y su ecuanimidad inalterable, con el concejo oportuno y la frase de afectuoso interés por el bien de sus amigos y semejantes.

Gozaba de bien asentados y merecidos prestigios de Paraná y entre cuantos lo han conocido y tratado, pues a la sal ática de sus oportunas y talentosas observaciones unía la frase, el pensamiento, el dicho que indicaba al hombre de no común agudeza, al sacerdote de nuestros tiempos que, ceñido siempre a sus deberes y exigencias del estado, sabe estar en todos los sucesos y novedades de la época.

En las circunstancias difíciles, en los hogares que sufrían las mil sacudidas propias de nuestra inquieta sociedad, en los desgarramientos dolorosos que en los mismos producen la muerte, las pasiones y demás percances, se hacía sentir como un bálsamo, un consuelo, un guía, un padre, la palabra santa, serena y oportuna del señor Balcala.

Bajo la aparente ligereza de una agudeza chispeante y de un comentario festivo, sabía el señor Balcala encubrir, con tino y delicadeza, la exposición de una grave verdad moral, una sana crítica a las faltas individuales o colectivas de nuestros tiempos, una tranquila pero firme protesta por los avances del mal y de la corrupción,.

No conoció enemigos ni como hombre ni como sacerdote; de todos querido y respetado, encontró en esta vida, sin buscarla ni pretenderla, la sanción moral del aprecio por sus virtudes y ejemplos.

Preocupado por remediar las miserias morales y materiales de sus semejantes, se olvidaba de sí mismo. Ni buscaba ni admitía honores  ni preeminencias; vivió y murió pobre, sencillo, siempre afable, sin afectación, accesible  sin rebajarse, humilde sin bajezas, risueño sin disipaciones, austero sin asperezas.

Su nombre y su memoria quedarán siempre vivos en nuestra sociedad como un timbre de honor, como un ejemplo para esta ciudad, para sus compañeros de sacerdocio, para todo el pueblo que llora sinceramente su partida; pero que se consuela al mismo tiempo  porque comprende que el buen Dios habrá premiado, con el eterno galardón que depara a los elegidos, las virtudes, los ejemplos y la apostólica labor del Canónigo señor Don Clementino Balcala.

Datos Biográficos

El Canónigo Don Clementino Balcala era hijo de(l Departamento) Paraná. donde había nacido en noviembre de 1853. Contaba, pues, con cerca de sesenta y cinco años de edad. En esta misma ciudad hizo sus primeros estudios, pasando en 1869 a la vecina capital de Santa Fe, en cuyo Colegio Seminario, bajo la dirección de los Padres Jesuitas, concluyó su bachillerato  en 1874.

En el mismo establecimiento continuó sus estudios superiores de teología y las demás asignaturas correspondientes y que son propias de los estudios eclesiásticos los que terminó a fines de 1878.

Tanto durante sus estudios como después ya sacerdote se distinguió por su índole especial, su bondad inalterable, , su austeridad de vida hermosamente hermanada  con ese su agradable y atrayente modo de ser que inspiraba en todos, estima, afecto, respeto y cariñosa correspondencia. En el Colegio Seminario de Santa Fe dejó indelebles y gratos recuerdos de su paso, de su afición al estudio, de su virtuosa conducta, de su ejemplar actuación en todo, como simple seminarista y aun como bedel de sus compañeros, a quienes, aun joven alumno, ya inspiraba respeto y natural obsecuencia en sus relaciones mutuas.

En el año 1878 (20 de Octubre) recibió de manos de Monseñor Gelabert y Crespo las Órdenes Menores; poco después el Subdiaconado y Diaconado y finalmente fue Ordenado – por el mismo Prelado – en la Iglesia Matriz de Santa Fe – hoy Catedral Provisoria, de sacerdote el día 2 de febrero de 1879. Pocos días después cantaba su primera misa en esta ciudad, en medio del natural regocijo de los suyos, de sus amigos, condiscípulos y de nuestra sociedad.

Dos años más tarde, el  1° de Febrero de 1881 fue nombrado Cura Párroco de Paraná, cargo que desempeñó con notable y reconocido celo, constancia, competencia y desinterés hasta el 1° de Abril de 1901 en que el Obispo Monseñor De La Lastra lo nombró Deán de la Catedral, cargo que investía actualmente, como todo el mundo sabe.

El 14 de Julio de 1909, por muerte del Señor Obispo doctor De La Lastra, el Venerable Cabildo eclesiástico lo eligió Vicario Capitular, en sede vacante, el que desempeñó hasta el 15 de Mayo del año siguiente en que hizo entrega de la Diócesis en el Seminario Conciliar y en la Curia Diocesana, como ser Miembro de las Comisiones Conciliares de aquel, Juez y Examinador sinodales, etc. como también otros cargos transitorios.

El Senado de la Nación lo ha incluido dos veces en las ternas para sedes episcopales vacantes, en segundo o tercer término.

Su reconocida modestia, su natural desinterés, su proverbial y arraigado afán por pasar desapercibido, haciendo el bien en el silencio y la oscuridad, han sido siempre  un óbice invencible para conseguir que aceptara otros cargos y tareas de mayor lucimiento, responsabilidad y preeminencia.

Exequias y funerales

En el domicilio del señor Balcala en la tarde de ayer se recibió el Oficio de Difuntos, de acuerdo con las disposiciones del Ritual y las Constituciones del Cabildo, presidido por el señor Obispo Auxiliar Monseñor De Carlo, tomando en él parte los canónigos, clero de la ciudad y una representación del Seminario.

A las nueve de la mañana de hoy serán trasladados los restos del señor Deán, desde su casa de calle Andrés Pazos, hasta la Catedral para celebrar ahí, en sufragio de su alma, el funeral de regla de cuerpo presente.

El señor Obispo Auxiliar Monseñor Nicolás De Carlo celebrará misa fúnebre pontificial, asistido por los señores canónigos

Terminado el funeral, el Señor Obispo Diocesano doctor Abel Bazán y Bustos hará la absolución sobre el cadáver y el Responso final.

A las diez tendrá lugar el sepelio, con las ceremonias litúrgicas del caso.

A todos estos actos están invitadas las sociedades piadosas, cofradías, congregaciones y asociaciones de caridad y beneficencia de Paraná, como asimismo todo el pueblo en general.

La modesta casa del señor Balcala ha sido ayer sumamente visitada por sus amigos y admiradores ansiosos por dar el último adiós al virtuoso sacerdote que acaba de partir para mejor vida.

Sus deudos, sobre todo sus inconsolables hermanos, que tanto lo lloran, han recibido las sinceras condolencias de los innumerables amigos y compañeros del apreciable Don Clementino Balcala que deja un vacío difícil de llenar en muchos hogares, en sus tareas sacerdotales en la Catedral, entre sus compañeros de sacerdocio, en el Seminario Conciliar donde no oirán más los jóvenes seminaristas los paternales concejos y las enseñanzas oportunas del director de sus espíritus y de sus conciencias, hijas de su ciencia y de su experiencia de almas y corazones.

Paraná sabrá hacer a sus honrosas condiciones y acompañara con sus plegarias, sus lágrimas y sus afectos hasta la última morada al querido sacerdote Don Clementino Balcala.

La Inhumación

Los generales sentimientos de admiración y respeto por las virtudes del Deán Balcala determinaron ayer a varias comisiones de damas y caballeros solicitar del Señor Presidente de la Municipalidad y señores Concejales la autorización consiguiente para inhumar los restos en la misma Catedral. Todos los ediles recibieron con espíritu de justicia y gran benevolencia este anhelo popular prometiendo acceder al justo pedido, pues lo que seguramente la inhumación se hará en el ábside de la Catedral donde presidiera el extinto el Senado del clero”. (04/04/1919. “La Acción” de Paraná. B.I.P.E.R.)

 


Fallecimiento del Señor Deán de la Catedral. Exequias y Honras Fúnebres

Su Sepelio en la Catedral

Nuestra ciudad ha hecho honor a sus hermosas tradiciones. El Pueblo, las autoridades y la sociedad en general han rendido justo homenaje y dado el eterno adiós, como se lo merecía, al señor Deán de la Catedral Don Clementino Balcala.

Durante toda la noche del velorio y las primeras horas de la mañana una concurrencia numerosa e incesante ha desfilado por la casa del difunto, testimoniando en todas formas sus sentimientos y condolencias.

Traslado de los Restos

A las nueve de la mañana de ayer, acompañados del Cabildo Eclesiástico, del Señor Obispo Auxiliar Monseñor De Carlo, Seminario Conciliar, la familia del extinto, comunidades religiosas, asociaciones y cofradías, señoras y caballeros, autoridades de la provincia y de la municipalidad, numeroso pueblo e invitados, se procedió a trasladar los restos del señor Deán desde su humilde casa hasta la Iglesia Catedral donde ya los esperaba una gran concurrencia.

Durante el trayecto de la calle Corrientes se cantaron por el Seminario y Clero las preces fúnebres que ordena el Ritual para estos casos, en medio del respeto general de los transeúntes que se estacionaban en las aceras y esquinas.

En La Catedral

Al llegar los restos al atrio de la Catedral nuevamente los tomaron miembros del Cabildo Eclesiástico para introducirlos en el tempo y darles la adecuada colocación en el túmulo, bajo la cúpula central.

En ese momento nuestro gran tempo presentaba el hermoso aspecto de sus días clásicos. La concurrencia era enorme, abigarrada, de todas las clases sociales, unidas en un solo sentimiento, en un solo anhelo.

Vimos allí al Señor Obispo Auxiliar, Cabildo Eclesiástico, clero en general, el Señor Gobernador de la Provincia, en señor Intendente Municipal, altos funcionarios de la Nación, de la Provincia, de la Municipalidad, sociedades y cofradías, familias y caballeros, gente humilde y obreros, jóvenes y niños, escuelas y colegios católicos, comunidades religiosas de ambos sexos , etc. En fin todo Paraná sin distinción de clases sociales, ni de colores políticos, de todas nacionalidades. 

El Funeral

Con las solemnidades de estilo se cantó el funeral oficiado por Monseñor De Carlo, a quien acompañaban el Cabildo, Clero y Seminario. Estando también a cargo de éste el canto de la misa, bajo la competente dirección del señor Rector del mismo. Durante toda la ceremonia reinó una compostura y orden ejemplares en el vasto templo y en la enorme concurrencia.

El responso final lo ofició el Señor Obispo Diocesano doctor Abel Bazán, quien antes de él, pronunció un bello y conmovedor discurso desde el púlpito, en que hizo elogio del querido difunto. La interesante pieza oratoria la insertamos más abajo.

Al concluir los servicios religiosos se anunció desde el púlpito a la concurrencia que el sepelio tendría lugar a las cinco de la tarde en la misma Catedral en vista de una autorización especial del Honorable Concejo Deliberante y del señor Intendente Municipal y se invitó al pueblo en general  a ese acto. Entretanto se seguirían velando los restos del señor Balcala en la Catedral.

La Actitud de la Municipalidad

Un grupo de respetables señoras y caballeros desde antenoche se pusieron en movimiento para conseguir por medio de una honrosa y bien fundada nota, la autorización del caso para sepultar los restos  del señor Balcala en la Iglesia Catedral. Desde el primer momento encontraron en nuestras autoridades comunales la mejor buena voluntad. El señor Intendente don Cándido Uranga cooperó, dentro de sus atribuciones al fin deseado y en la mañana de ayer se reunió el Concejo Deliberante  el cual, sin inconvenientes de ninguna clase, por unanimidad y respetando a un deseo manifiesto, justo y hermoso de toda la población de Paraná  dictó una ordenanza en el sentido solicitado.

El señor Intendente y los Concejales han hecho honor a su cargo y representación oyendo los deseos de la culta sociedad de Paraná.

Los concejales que asistieron a la sesión de ayer y que dictaron la ordenanza a que nos referimos, son los señor Apolinario Osinalde (Presidente), don Alfredo Antelo, doctor José Domínguez Bernard, doctor Daniel García Verdier, doctor Víctor Colignon y doctor Nicomedes Guillem. Que quede esta honrosa constancia.

Esta encomiable actitud ha producido la mejor impresión en toda la ciudad donde se han oído los comentarios más halagüeños al respecto.

El Sentimiento General

Por el fallecimiento, aunque ya lo suponíamos, ha sido de pena general e intensa, como nos ha sido dado constatarlo en forma indubitable en varias partes, y por diversos conductos. Las lágrimas que se han derramado, la emoción incontenida que exteriorizó el señor Obispo Diocesano durante su discurso, y con el cual contagió – puede decirse – a muchos de los oyentes, las lamentaciones y quejas que hemos oído en todas partes, la manera cómo se han manifestado personas que están o alejadas de las prácticas religiosas o que profesan otras ideas distintas de las nuestras y de las del querido señor Balcala, han servido para patentizar, una vez más, hasta donde ha sido general y profundo el sentimiento de pena que ha experimentado Paraná con esta irreparable pérdida y cuán arraigado estaba en esta sociedad el aprecio y veneración por las virtudes y persona del señor Deán Balcala.

 El Sepelio

A las cinco de la tarde como estaba anunciado se llevó a cabo el sepelio del señor Balcala en la Catedral. Previo un responso cantado que oficio el señor Arcediano Don Quintín Velasco, se procedió a trasladar los restos desde el túmulo hasta la fosa preparada para recibirlos.

Miembros del Cabildo Eclesiástico, de la familia del finado, el señor Intendente Municipal y otros caballeros  trasladaron el féretro hasta la tumba, donde fue depositado, previas las preces de estilo y de rúbrica.

Desde temprano la Catedral estaba llena de concurrencia, la que iba en aumento  a medida que se acercaba la hora de la ceremonia. De ahí que resultaba muy dificultoso moverse de un punto a otro del templo y aun para trasladar los restos y darles la conveniente colocación se luchó, suavemente, con el natural y legítimo deseo del pueblo de ver y despedir los restos queridos.

La Tumba Elegida

Para colocar los restos del señor Balcala el Cabildo eligió muy adecuadamente el espacio que quedaba libre frente a su confesionario, allí en esa capilla y rincón de sus preferencias donde ha pasado durante largos años, horas, días casi enteros, desparramando sus concejos, sus consuelos, sus perdones en nombre de Dios de las misericordias.  Ha sido ese punto como su pequeño y gran campo de acción (pequeño materialmente pero grande moral y espiritualmente)  y parecía natural que allí descansara.

Sus amigos, sus penitentes, sus compañeros de sacerdocio, todo el mundo podrá encontrarlo siempre en su puesto  y al parecer dirigiendo  con sus recuerdos, sus enseñanzas imperecederas, sus ejemplos, desde allí, con su presencia moral y espiritual, las almas, los espíritus de los que han quedado en este mundo.

Al encontrarlo siempre en este punto los que lo han querido y estimado durante su vida, tan laboriosa como útil, derramarán una lágrima o elevarán una plegaria para consuelo de su espíritu  y para seguir unidos con el que se fue y los espera más allá.

De ahí que haya sido muy bien cabida por toda la población la reacción del Cabildo de determinando este punto para sepultar al señor Balcala, que de tal modo parecerá a los que lo han estimado y querido que no los ha abandonado del todo  y que aun los ve, los oye, los consuela, los habla, los sigue en breve peregrinación  sobre la tierra.

Discurso de Monseñor Bazán

Como no todos han podido oír , por diversos motivos, el hermoso y elocuente discurso de Monseñor Bazán, muchos nos han pedido su publicación para conocerlo, por lo cual se lo hemos pedido a su autor para insertarlo en este diario; helo aquí:

“Bienaventurados los muertos que muere en el Señor” (Apoc. C. XIV).

¡Pocas veces amados hijos en Jesucristo, nos hemos congregado en este sagrado recinto  con el sentimiento de más hondo y unánime dolor! Pocas veces ha experimentado esta diócesis una perdida más grande, tratándose de un simple sacerdote que, aunque Deán del venerable Cabildo Eclesiástico, supo velar sus virtudes preclaras bajo el manto oscuro de la humildad y de la modestia.

Pocas veces, muy pocas, esta ilustre ciudad de Paraná, con rara unanimidad de pareceres de grandes y pequeños, de autoridades y de pueblo, de intelectuales y de ignorantes, de católicos y no católicos, de aristócratas y de ricos, como de pobres y de plebeyos, ha pagado un tributo más franco, espontáneo y justiciero de homenaje, de respeto y veneración, saturado a la vez y empapado en el perfume de las lágrimas, a las virtudes sacerdotales de un modesto ministro del Altísimo!

Por esto y porque el corazón habla de lo que está lleno, y porque sé que estoy interpretando los sentimientos de la diócesis, del Venerable Cabildo y del clero, como de toda la sociedad de Paraná, he querido hacer oír mi voz, no para pronunciar una oración fúnebre, que bien la merecería el querido extinto, sino para pagar una deuda de justicia, para con el que por tantos años ha sido la sombra tutelar y bienhechora de esta sociedad, modelo de abnegación y de labor silenciosa y callada, de sacerdotes y de fieles, y columna firmísima de esta Santa Iglesia Catedral.

Todos lo hemos visto y conocido  austero en sus costumbres, modesto y alegre siempre, con la sonrisa en los labios reflejo fiel de la tranquilidad de su conciencia pura y limpia, y del candor de su alma blanca, pronto y dispuesto para todo lo que significaba labor, sacrificio, inalterable en su carácter, incansable para el ministerio sacerdotal especialmente del confesionario, reacio al aplauso y a los honores, retraído del mundo y alejado de todo lo que no fuera Dios y el cumplimiento de su deber.

El, con poseer una sólida preparación, no se distinguió por su saber y su ciencia, por el brillo y elocuencia de su palabra, ni por obras o empresas extraordinarias.

Y sin embargo, ¡extraño poder de la virtud! Con el imán arrastraba hacia sí todos los corazones, era el sabio director espiritual de sacerdotes y de fieles, el concejero obligado de cuantos anhelaban paz para su espíritu o acierto en sus dudas o empresas, era el …

… decirnos de ese féretro: “Vosotros a quienes he amado en esta vida rogad por mí y vivid de modo que nos encontremos en el cielo”.

Sí, roguemos por él, él también como el último de los mortales ha sido ya juzgado por Dios, ante el cual al decir de un ilustre Prelado, toda ciencia, fama y poderío, no son de suyo más que vanidad de vanidades, si no los vivifica su santo amor. Por le hemos clamado con ferviente súplica al divino Juez y seguiremos clamando para que le haga misericordia, porque es el que juzga a las mismas justicias, y en su acatamiento no hay hombre que pueda justificarse: quia non instificabitur in conspectu tuo omnis vivens.

Sin embargo, vamos a devolver con entera confianza a la tierra la frágil envoltura de su alma grande, a fin de que, sembrada en corrupción, resucite en inmortalidad, según la frase del Apóstol.

Nos acercamos llenos de esperanza a los altares para pagar con preces nuestra deuda de gratitud y afecto al que fue dignísimo Deán de nuestra iglesia Catedral; y enjugando nuestras lágrimas entrevemos ya la corona de justicia que Dios le tiene reservada.

A Jesucristo ha amado y servido toda la vida; le ha representado dignamente ante los ángeles y los hombres, la celado y defendido su causa, ha combatido el buen combate, consumando su carrera y conservando su fe, “por lo demás, puede repetir con San Pablo, guardada me está la corona de justicia, la cual me dará en galardón aquel día el Señor, el justo Juez”.

“Beati mortui que in Domino morintur”.  “Bienaventurados los muertos que mueren en el Señor”, oyó del cielo el vidente de Patmos, y proseguirá. “Desde ahora sí, dice el Espíritu, que descansen de sus fatigas porque sus obras los acompañan”.

Mientras su semblante toma la expresión de tranquilo y profundo sueño, Jesucristo, el Supremo Juez, se aparece a su alma con rostro risueño y apacible, tal como se lo ha suplicado la Iglesia; hácele sentir todo el peso de su misericordia que absorbe al de su justicia, o mejor diré, se confunde con ella; y la sentencia que pronuncia nos sino la misma que nos tiene anunciada: “Venid benditos de mi Padre, poseed en herencia el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo”.

“Muy bien Siervo bueno y fiel… entra en el gozo de tu Señor. Así sea”.

 

Pese a la abierta diferencia que existía en el periódico del militante radical Luis Etchevehere, “El Diario” de Paraná, el sábado 5 de abril de 1919 informaba:

“LA INHUMACIÓN DE LOS RESTOS DEL DEÁN CLEMENTINO BALCALA

En la Iglesia Catedral.

Como se preveía, la inhumación de los restos del Deán Clementino Balcala  dio motivo a una importante manifestación de duelo y condolencia.

A las 8 ½ a.m. el cuerpo fue sacado de la casa mortuoria por el cabildo eclesiástico y llevado a pulso hasta la Catedral.

Simultáneamente, el Concejo Deliberante se reunía para avocarse al conocimiento de la siguiente petición: Paraná, abril 3 de 1919. Al H. Concejo Deliberante,. Presente.

Los hogares cristianos están de duelo; el pueblo todo, sin distinción de creencias siente el pesar enorme que le produce el fallecimiento de del Deán de la Catedral, Canónigo Clementino Balcala. Su obra religiosa llena de bondades y dulzuras, desarrollada cristianamente, es bien apreciada por todo el pueblo. En la ejecución de ella nunca produjo una violencia ni siquiera un rencor. Fue tan apostólico que todos lo admirábamos como al genuino representante del clero argentino. Para ello tenía suficientes méritos, prestigios y bondades sin fin, una tradición de nuestra iglesia, un símbolo del espíritu cristiano en la amplia concepción evangélica.  De ahí esa admiración ilimitada y de ahí el hondo, profundo y sincero pesar por su deceso.

Las damas que suscriben concretando una iniciativa generalizada y propiedad de todos viene ante V.H. a solicitar una excepción de la ordenanza de la materia; que se permita o autorice la inhumación de los restos del Deán Balcala en la Catedral, en mérito precisamente a la excepcional circunstancia de ser él un muerto ilustre, un hijo predilecto que siempre irradió gloria para su pueblo natal y para la iglesia argentina.

En este caso las causas que han motivado la ordenanza de referencia no tienen consistencia: la higiene pública no se afectará por un cuerpo enterrado en los nichos de amplios sótanos; la enfermedad que padeció el extinto no fue infecto contagiosa, apenas fue una afección crónica al corazón  que, como es elemental, no constituye amenaza para la salud de los semejantes. El muerto bien se merece esta distinción. La merece en justicia y en razón.

Creemos nosotros que el reconocido talento de V.H. apreciará en toda su intensidad las causas expuestas y sancionará el pedido en la forma enunciada.

Así esperándolo, para dar cumplida satisfacción a los anhelos públicos saludamos a V.H. con nuestra mayor consideración.

ELISA A. de VÁZQUEZ, MICAELA P. de COMALERAS, CATALINA PALMA de RENTERÍA, ANA RAMS de FOLCH, TERESA P. de BASALDÚA, MERCEDES GARRIGÓ de LARROSA, MARÍA CARBÓ de CABRERA, MARÍA JUDITH ZAVALLA CARBÓ, ROSA ALASÁ, CIPRIANA  de ZÚÑIGA, DORALISA D. de NÚÑEZ, FRANCISCA A. de CHURRUARÍN, NOEMÍ F.C. de VILLANUEVA, JULIA GARRIGÓ de LAFARGA, JULIANA P. de GARRIGÓ, MÁXIMA ARIGÓS de PITA… ETC.

Ordenanza:

“Paraná, Visto la precedente solicitud para que se autorice la inhumación de los restos del Deán Clementino Balcala en la Iglesia Catedral y considerando que, en mérito a que se trata de una alta dignidad de la Iglesia e hijo distinguido de este pueblo , interpretando los sentimientos generales del vecindario; el Honorable Concejo Deliberante de la Municipalidad de Paraná, sanciona lo siguiente:

Ordenanza:

Art. 1°.- Autorizase la inhumación de los restos del Deán canónigo Clementino Balcala, en la Iglesia Catedral, siempre que se observen estrictamente las leyes de higiene y profilaxis, y sin sentar con ella precedentes para casos sucesivos.

Art. 2°.- Comuníquese, etc. Apolinario Osinalde, Anibal S. Vázquez.  Paraná, abril 4 de 1919. Cúmlase, comuníquese, etc. CÁNDIDO URANGA. Aníbal S. Vázquez. 

En la iglesia la concurrencia era enorme, llenando por completo las amplias naves.  El obispo Auxiliar Monseñor De Carlo pontificó la misa. Luego el Obispo Bazán habló ensalzando los méritos del Deán Balcala, recién reconociendo las autoridades de la Iglesia, después de su lamentable deceso. Inmediatamente se rezó un responso, dejándose el cuerpo en la capilla ardiente hasta las 5 de la tarde, en que fue sepultado, con los rituales de práctica en el ábside de la Catedral, desde donde presidiera el extinto las reuniones del clero.

 La prensa oficialista, en colisión con la prensa católica que se expresaba por entonces desde “La Acción”, en el mes anterior había tenido durísimas críticas contra la estructura de la iglesia que había impedido que el título de Obispo Auxiliar le correspondiera al Pbro. Clementino Balcala. Por eso la mención a que el reconocimiento de los méritos de Balcala había sido tardío. 

DEÁN CLEMENTINO BALCALA. FALLECIDO EN PARANÁ EN LA MAÑANA DE AYER

La ciudad de Paraná esta de duelo. Un amargo y profundo dolor encierran todos los pechos y una tristeza grande se ve reflejada en los rostros.

Como cuando desaparece del nido primero del hogar paterno, de la cuna legendaria el más respetable y austero de sus hijos; como cuando abandona por siempre el regazo materno el preferido, el preclaro, de sus vástagos, así está dolorosamente enlutada la iglesia de Entre Ríos. Ha muerto el Deán Clementino Balcala.

A una avanzada edad en la que las canas cubrían su cabeza con la blancura del armiño y la misma albura de su grande alma, dejó de existir rodeado de los suyos, de sus camaradas y todos sus amigos, que fueron muchos, que lo admiraron siempre, y lo quisieron con la íntima afección de la sinceridad del sentimiento. Porque a ello fue acreedor ese digno y virtuoso eclesiástico. Porque respetuoso y sincero  fue respetado en su apostó9lica consagración al clero, que en todo momento, en toda emergencia, en toda circunstancia, dignificó con su ejemplo y engrandeció con su obra.

Respetado, porque sus labios no profirieron nunca, jamás, un apóstrofe siquiera contra la idea adversa y sus propulsores. Porque su mano paternal no sostuvo la pluma de los que dejan en el papel volcados su enconos. Porque sus labios tuvieron perennemente la sublime bendición  y la oración suprema de bondad para sus semejantes. Porque bajo su investidura  no se encendió la figura de un esgrimista encarnizado, ni fue la sonrisa a sus labios como discordia de su sentir y sus pensamientos. Respetado por eso. Por eso y mucho más que está en la opinión pública y en el recuerdo de sus colegas.

El Deán Balcala era el clérigo más caracterizado de nuestra diócesis. Prestigioso y respetado por todos, gozaba de grandes prestigios y grandes simpatías en la ciudad, sin distinción de convicciones filosóficas.

Fue un sincero apóstol de la doctrina cristiana; ¡Ah si todos fueran así!

Con su bondad evangélica cumplió serenamente su misión. Recordamos que después del fallecimiento del doctor de La Lastra el pueblo unánimemente lo sindicó como el único candidato para el obispado de esta diócesis. Ese anhelo, que era un homenaje de todos no se cumplió. Y Balcala, lleno de bondades, no sintió ni siquiera el roce epidérmico de una injusticia.

Predicador del verdadero cristianismo continuó su obra de dignificación y perdón.

El domingo nomás, cuando la muerte golpeaba las puertas de su aposento, cristianamente, esperaba a la Inviolada; en tanto grandes fiestas sociales consagraban al nuevo obispo auxiliar, otro cargo que sus convecinos todos lo sindicaron a él, como para desempeñarlo.

De ahí que dijéramos que mientras esas fiestas mundanas se realizaban “Jesús estaba ausente y su sacerdote desfallecía”.

Y ha muerto así, entre los ecos de una grande fiesta que no pudo ser postergada en homenaje al virtuoso padre espiritual del pueblo, porque él era ese padre que todos queríamos.

Sirva de ejemplo esa vida, a todos los clérigos, sin distinción de categoría, desde el obispo al seminarista, puesto que fue vida de consagración al ideal, al apóstol de cristiano.

Sobre su tumba veneradas, nosotros…

GENEALOGÍA DEL PBRO. JOSÉ CLEMENTINO BALCALA ROA

PEDRO BARCALA, español, natural de Cádiz, Andalucía; casó con ISABEL CUEBA; su hijo fue:

1.- Francisco Barcala Cueba, español, natural de Cádiz, Andalucía, nacido por 1750; casó en Santa Fe con Ramona Ramos Ceballos, santafesina, nacida por 1782, fallecida en el Dto. Paraná el 3 de diciembre de 1870, hija de José Gabriel Ramos Fernández, santafesino, y Juana Ceballos Bastidas; inicialmente radicaron en Santa Fe; sus hijos fueron:

1.1.- Jacinto Balcala Ramos, natural de Dto. Paraná, nacido en 1805, fallecido en Paraná el 11 de setiembre de 1862; casó con Josefa de Los Dolores Eulogia Álvarez; sus hijos fueron:

1.2.- Manuel Norberto Barcala Ramos, santafesino, natural de Santa Fe Capital, nacido el 8 de junio de 1808, fallecido párvulo el 6 de diciembre de 1810.

1.3.- Martín Balcala Ramos, natural de Santa Fe Capital, nacido el 11 de noviembre de 1809, fallecido en el Dto. Paraná el 6 de mayo de 1904; casó con Ramona Ramírez, natural de Dto. Paraná, nacida en 1824, fallecida en Villa Urquiza el 29 de julio de 1892, hija de Paulino Ramírez y María Giménez, vecinos de Espinillo, Dto. Paraná; sus hijos fueron:

1.3.1.- Pedro Balcala Ramírez, natural del Dto. Paraná, nacido el 11 de agosto de 1840, bautizado el 12 de agosto de 1840; casó con Nicomedes Martínez, hija natural de Julio Giménez y Eulogia Martínez; su hijo fue:

1.3.1.1.- Vicente Balcala Martínez, nacido el 5 de abril de 1894.

1.3.2.- Higinio Balcala Ramírez, natural del Dto. Paraná, nacido el 10 de enero de 1842, bautizado el 13 de enero de 1842, fallecido el 30 de agosto de 1913; casó con María Martina Sandillú, nacida en febrero de 1849, bautizada en Paraná el 18 de octubre de 1849, fallecida el 28 de junio de 1891, hija de Antonio Sandillú Robles y Florencia Noguera; sus hijos fueron:

1.3.2.1.- Isabelino Balcala Sandillú, natural de Paraná, nacido el 10 de diciembre de 1875, bautizado el 5 de marzo de 1876; casó con Elisa Walter, natural de María Grande, nacida en 1879; sus hijos fueron:

1.3.2.1.1.- Gregorio Isabelino Balcala Walter, natural de Cerrito, nacido el 14 de abril de 1904, bautizado el 9 de octubre de 1904; casó con Magdalena Bonzi; su hijo fue:

1.3.2.1.1.1.- Eduardo Gregorio Balcala Bonzi, natural de Paraná, nacido el 4 de enero de 1938, fallecido en Colonia Ensayo, Dto. Diamante, el 4 de marzo de 2018.

1.3.2.1.2.- Justina Balcala Walter, natural de Cerrito, nacida el 18 de abril de 1906, bautizada el 7 de octubre de 1906, fallecida en Cerrito el 25 de noviembre de 1979; casó con Eulogio Rosa Altamirano Villarreal.

1.3.2.1.3.- Higinio Balcala Walter, natural de Cerrito, nacido el 21 de mayo de 1908, bautizado el 4 de abril de 1909, fallecido en Cerrito el 25 de octubre de 1992.

1.3.2.1.4.- Sofía Balcala Walter, natural de Cerrito, nacida el 30 de setiembre de 1911, bautizada el 30 de setiembre de 1911.

1.3.2.2.- Florencia Balcala Sandillú, natural de Dto. Paraná, nacida en 1879, bautizada en Paraná el 4 de diciembre de 1880; casó con Teodoro Ramírez Godoy, natural de Villaguay, nacido el 8 de febrero de 1878, bautizado el 8 de febrero de 1878.

1.3.2.3.- Ignacio Balcala Sandillú, natural de Paraná, nacido el 4 de diciembre de 1880.

1.3.2.4.- Susana Balcala Sandillú, natural de Paraná, nacida el 11 de agosto de 1883, bautizada el 13 de marzo de 1884; casó con Rómulo Dolores Cuadra, natural de María Grande, nacido el 17 de febrero de 1865, bautizado en Paraná el 27 de noviembre de 1865, fallecido en el Dto. Paraná el 25 de diciembre de 1937; sus hijos fueron:

1.3.2.4.1.- Juan Bautista Cuadra Balcala, natural de Aldea Santa María, Dto. Paraná, nacido el 4 de setiembre de 1908.

1.3.2.4.2.- Filomena Cuadra Balcala, natural de Paraná, nacida el 29 de noviembre de 1910; casó con Juan  Enrique Ferrando, natural de Paraná, nacido el 22 de enero de 1905.

1.3.2.4.3.- Anastasia Cuadra Balcala, natural de Paraná, nacida el 7 de mayo de 1912, fallecida párvula el 3 de setiembre de 1912.

1.3.2.4.4.- Celestino Cuadra Balcala, natural de Paraná, nacido el 2 de mayo de 1913.

1.3.2.4.5.- Rómulo Dionisio Cuadra Balcala, natural de Paraná, nacido en 1914.

1.3.2.4.6.- Susana Cantalicia Cuadra Balcala, natural de Paraná, nacida el 18 de mayo de 1915, fallecida el 3 de mayo de 1937.

1.3.2.4.7.- Eleonor Cornelio Cuadra Balcala, natural de Paraná, nacido el 12 de setiembre de 1916, fallecido párvulo el 17 de enero de 1917.

1.3.2.4.8.- Victoria Cuadra Balcala, natural de Paraná, nacida el 19 de enero de 1918, fallecida el 19 de setiembre de 1994.

1.3.2.4.9.- Bartola Emilia Cuadra Balcala, natural de Paraná, nacida el 24 de agosto de 1924; casó con Salustiano Romero.

1.3.2.4.10.- Ofelia María Cuadra Balcala, natural de Paraná, nacida en 1927; casó con Cirilo Mendoza Maidana.

1.3.2.5.- Ramón Dionisio Balcala Sandillú, natural de Cerrito, nacido el 14 de octubre de 1884, bautizado el 9 de enero de 1886; casó con María Justa Martínez, nacida en 1890.

1.3.2.6.- José Higinio Balcala Sandillú, natural de Cerrito, nacido el 12 de marzo de 1887.

1.3.2.7.- Isabelino Balcala Sandillú, natural de Paraná, nacido el17 de octubre de 1888.

1.3.2.8.- Clara Eduviges Balcala Sadillú, natural de María Grande, nacida el 17 de octubre de 1889, bautizada en Villa Urquiza el 24 de abril de 1890.

1.3.2.9.- Tomasa Balcala Sandillú, natural de El Alcalde, Río Primero, Córdoba, nacida el 29 de diciembre de 1898.

1.3.3.- Enrique Balcala Ramírez, natural del Dto. Paraná, nacido en 1844, fallecido párvulo el 21 de julio de 1844.

1.3.4.- Petrona Domiciana Balcala Ramírez, natural del Dto. Paraná, nacida el 29 de julio de 1845, bautizada el 3 de agosto de 1845, fallecida en Paraná el 21 de julio de 1923; casó con Cirilo Roa Retamar, nacido el 9 de julio de 1844, bautizado en Paraná el 31 de octubre de 1844; sus hijos fueron:

1.3.4.1.- Ignacia Loyola Roa Balcala, natural del Dto. Tala, nacida el 31 de julio de 1870, bautizada en Paraná el 21 de mayo de 1871, siendo padrinos Juan Echegaray y Carmen Echegaray (Folio 240. Libro B 1871. Ntra. Sra. del Rosario de Paraná); casó con Calixto Ortiz, nacido en 1861, hijo de José Ortiz y Juana Saravia; sus hijos fueron:

 

1.3.4.2.- Mercedes Roa Balcala, melliza, natural del Dto. Tala, nacida el 8 de setiembre de 1872, bautizada en Paraná el 5 de enero de 1873; casó con Felipe Santiago Bello Marín, natural de Espinillo, nacido el 1 de mayo de 1872; sus hijos fueron:

1.3.4.2.1.- Juan Bello Roa, nacido el 28 de diciembre de 1895.

1.3.4.2.2.- Pedro Crisólito Bello Roa, nacido el 4 de diciembre de 1896.

1.3.4.2.3.- León Leónidas Bello Roa, nacido el 28 de junio de 1902.

1.3.4.2.4.- Josefa Catalina Bello Roa, nacida el 29 de abril de 1908.

1.3.4.2.5.- Manuela Bello Roa, nacida el 26 de marzo de 1911.

1.3.4.2.6.- Marcelo Santiago Bello Roa, nacido el 16 de enero de 1914.

1.3.4.2.7.- María Mercedes Bello Roa, nacida por 1917; casó con Facundo Cabrera, nacido en 1886, hijo de Gregorio Cabrera y Bonifacia Cabrera.

1.3.4.3.- María Victoriana Roa Balcala, melliza, nacida el 8 de setiembre de 1872, bautizada en Paraná el 5 de enero de 1873; casó con Honorio Romero Godoy, nacido en 1865, fallecido en Paraná el 16 de agosto de 1944; sus hijos fueron:

1.3.4.3.1.- Hilario Romero Roa.

1.3.4.3.2.- Irene Ceferina Romero Roa.

1.3.4.3.3.- Patricio Victorio Romero Roa.

1.3.4.4.- Isabel Roa Balcala, natural del Dto. Tala, nacida el 24 de febrero de 1875, bautizada en Paraná el 12 de julio de 1875; casó con Gabriel Florentino Villanueva Martínez, natural de Sauce, nacido el 16 de octubre de 1875, bautizado en Paraná el 21 de noviembre de 1875, sus hijos fueron:

1.3.4.4.1.- Eugenio Villanueva Roa, natural de Villa Urquiza, nacido el 6 de setiembre de 1898, bautizado el 4 de julio de 1900.

1.3.4.4.2.- Policarpo Ambrosio Villanueva Roa, natural de Villa Urquiza, nacido en 1901; casó con Bernarda Villanueva, natural de Colonia Nueva, nacida el 20 de agosto de 1899, fallecida en Paraná el 7 de octubre de 1988.

1.3.4.4.3.- Ceferina Isabel Villanueva, natural de Villa Urquiza, nacida el 8 de noviembre de 1902, fallecida en Paraná el 24 de mayo de 1969.

1.3.4.5.- Justina Roa Balcala, natural del Dto. Tala, nacida en 1878, bautizada en Paraná el 28 de febrero de 1878, fallecida en el Dto. Paraná el 20 de marzo de 1913; casó con Rosauro González Giménez, natural de Espinillo, nacido el 16 de agosto de 1860, bautizado en Paraná el 14 de noviembre de 1860, hijo de Rudecindo González Sanabria y Antonina Giménez Flores; sus hijos fueron:

1.3.4.5.1.- María Antonia González Roa, nacida el 10 de mayo de 1896; casó con Pedro Ramírez Godoy, nacido en 1887, hijo de José Saturnino Ramírez y María Andrea Godoy; sus hijos fueron:

1.3.4.5.1.1.- Atenarda Ramona Ramírez González, nacida el 30 de julio de 1917.

1.3.4.5.1.2.- Miguel Lorediano Ramírez González, nacido el 9 de enero de 1921, fallecido el 24 de noviembre de 1975; casó con Sofía Esther Pross, natural de Villa Urquiza, nacida el 20 de noviembre de 1925, fallecida el 1 de octubre de 2006.

1.3.4.5.1.3.- Pedro Raúl Ramírez González, nacido el17 de febrero de 1923.

1.3.4.5.2.- Rafael González Roa, nacido el 13 de febrero de 1898.

1.3.4.5.3.- Pablo González Roa, nacido el 30 de junio de 1901.

1.3.4.5.4.- Florencio González Roa, nacido en 1902; casó con Paula Delbene, nacida en 1907; su hija fue:

1.3.4.5.4.1.- María Elena González Delbene, nacida el 11 de febrero de 1924; casó con Amancio  Atilio Iseli, nacido el 6 de julio de 1919, fallecido el 11 de enero de 1989.

1.3.4.5.5.- Paulino González Roa, nacido el 22 de noviembre de 1904.

1.3.4.5.6.- Gervasio González Roa, nacido el 19 de junio de 1907.

1.3.4.6.- Matilde Gregoria Roa Balcala, natural de Curtiembre, nacida el 16 de agosto de 1882, bautizada en Paraná el 16 de agosto de 1882, fallecida en Curtiembre en 1950; casó con Modesto Primitivo Ríos, nacido en 1879; sus hijos fueron:

1.3.4.5.6.1.- Honorio Santiago Ríos Roa, natural de Curtiembre,  nacido en 1898, fallecido en Paso de Los Libres, Corrientes, en 1985; casó con Ramona Salustiana Ledesma, natural de Curtiembre, nacida el 8 de junio de 1898, fallecida en San Nicolás, Buenos Aires, en 1986

1.3.4.5.6.2.- Albina de Jesús María Ríos Roa, nacida en 1903; casó con Serafín Alfredo Rousel, francés, nacido por 1899, bautizado en Villa Constitución, Buenos Aires el 2 de diciembre de 1900.

1.3.4.5.6.3.- José Rosas Ríos Roa, natural de Colonia Nueva, nacido en 1904, fallecido párvulo el 3 de diciembre de 1904.

1.3.4.5.6.5.- José Leonardo Ríos Roa, natural de Colonia Nueva, nacido en 1905, fallecido el 26 de abril de 1957.

1.3.4.5.6.6.- Nieves Matilde Ríos Roa, natural de Villa Urquiza, nacida el 10 de agosto de 1908.

1.3.4.5.6.7.- Modesto Ángel Ríos Roa, natural de Curtiembre, nacido en 1909, fallecido el 11 de setiembre de 1921.

1.3.4.5.6.8.- Faustino Primitivo Ríos Roa, nacido el 18 de junio de 1912, fallecido el 1 de noviembre de 1971.

1.3.4.5.6.9.- Sebastián Edmundo Ríos Roa, natural de Curtiembre, nacido el 12 de octubre de 1914.

1.3.4.5.6.10.- Eufelia Ríos Roa, natural de Curtiembre, nacida en 1919.

1.3.4.5.6.11.- Elena Romualda Ríos Roa, natural de Curtiembre, nacida el 7 de febrero de 1923, fallecida el 6 de junio de 1943.

1.3.4.7.- Faustino Cirilo Roa Balcala, natural del Dto. Tala, nacido el 12 de junio de 1886.

1.3.4.8.- Matilde Eduviges Roa Balcala, nacida en 1888; casó con Quintín de los Santos Olivera, nacido en 1878, fallecido el 14 de abril de 1961; sus hijos fueron:

1.3.4.8.1.- Julia Olivera Roa, natural del Dto. Paraná, nacida el 19 de junio de 1908.

1.3.4.8.2.- Anastasio Sulpicio Olivera Roa, natural del Dto. Paraná, nacido en 1911, fallecido párvulo el 17 de enero de 1911.

1.3.4.8.3.- Vicenta Leoncia Olivera Roa, natural del Dto. Paraná, nacida el 17 de noviembre de 1911, fallecida en el Dto. Paraná el 19 de agosto de 1946.

1.3.4.8.4.- María Julia Olivera Roa, natural del Dto. Paraná, nacida en 1912, fallecida en Paraná el 17 de enero de 2006; casó con Damián Salvador Romero, nacido por 1919.

1.3.4.8.5.- Vicente Dionisio Olivera Roa, natural del Dto. Paraná, nacido el 4 de agosto de 1912.

1.3.4.8.6.- Pedro José Olivera Roa, natural del Dto. Paraná, nacido el 8 de noviembre de 1914, fallecido el 13 de enero de 1995.

1.3.4.8.7.- Tomasa Luisa Olivera Roa, natural del Dto. Paraná, nacida el 7 de marzo de 1917.

1.3.5.- Miguel Balcala Ramírez, natural del Dto. Paraná, nacido el 29 de octubre de 1847.

1.3.6.- Juan Balcala Ramírez, natural del Dto. Paraná, nacido el 8 de marzo de 1849, bautizado el 16 de abril de 1849; casó con Lucía Romero, natural de Paraná, nacida el 13 de diciembre de 1864, bautizada el 27 de noviembre de 1866.

1.3.7.- Pedro Balcala Ramírez, natural del Dto. Paraná, nacido el 12 de mayo de 1849.

1.3.8.- Josefa Balcala Ramírez, natural del Dto. Paraná, nacida en 1851, fallecida párvula el 4 de diciembre de 1851.

1.3.9.- Gregorio Del Rosario Balcala Ramírez, natural del Dto. Paraná, nacido en Espinillo el 25 de mayo de 1853, bautizado en Paraná el 8 de octubre de 1853, fallecido en Paraná el 31 de mayo de 1910; casó con Feliciana Romero, natural de María Grande, nacida en 1863, hija natural de Dominga Romero; sus hijos fueron:

1.3.9.1.- Damián Balcala Romero, natural de María Grande, nacido el 12 de febrero de 1882, bautizado en Villa Urquiza el 15 de diciembre de 1887; casó con Simona Villanueva, nacida el 15 de octubre de 1880, bautizada en Paraná el 7 de noviembre de 1880; sus hijos fueron:

1.3.9.1.1.- Nemesio Balcala Villanueva, nacido en 1908, fallecido párvulo el 24 de diciembre de 1909.

1.3.9.1.2.- Damián Balcala Villanueva, nacido el 14 de junio de 1910.

1.3.9.1.3.- Blas Balcala Villanueva, nacido el 3 de febrero de 1912, fallecido el 10 de junio de 1977.

1.3.9.1.4.- Inocencio Gregorio Balcala Villanueva, nacido el 2 de enero de 1915, fallecido párvulo el 12 de junio de 1915.

1.3.9.2.- Agostino Balcala Romero, natural de María Grande, nacido el 5 de mayo de 1883, bautizado en Villa Urquiza el 15 de diciembre de 1887; casó con Ángela Merlo, natural de Paraná, nacida en 1891, bautizada el 30 de abril de 1891; sus hijos fueron:

1.3.9.2.1.- Carlos María Balcala Merlo, nacido el 2 de abril de 1915.

1.3.9.2.2.- María Matilde Balcala Merlo.

1.3.9.3.- Justina Balcala Romero, natural de María Grande, nacida el 17 de junio de 1884, bautizada en Villa Urquiza el 15 de diciembre de 1887; su hija natural fue

1.3.9.3.1.- María Luisa Balcala, nacida en 1904.

1.3.9.4.- Gregoria Alejandra Balcala Romero, natural de María Grande, nacida el 22 de abril de 1886, bautizada en Villa Urquiza el 25 de octubre de 1889.

1.3.9.5.- María Mercedes Balcala Romero, natural de María Grande, nacida el 16 de setiembre de 1886, bautizada en Villa Urquiza el 15 de diciembre de 1887, fallecida en Mar del Plata en 1966; casó con Antonio Francisco Plana Peiret, español, natural de Villa de Gracia, Barcelona, nacido el 29 de noviembre de 1878, hijo de Joaquín Plana Avizanda y Juana Peiret Ardanuy; sus hijos fueron:

1.3.9.5.1.- María Pura Plana Balcala, natural de Paraná, nacida el 2 de febrero de 1908, bautizada el 9 de mayo de 1908; casó con Antonio Schweighart, alemán, natural de Aholming, Deggendorf, Bayern, fallecido en Mar del Plata el 6 de junio de 1955.

1.3.9.5.2.- Cándida Pilar Plana Balcala, natural de Paraná, nacida el 1de diciembre de 1909.

1.3.9.5.3.- Carmelo Antonio Plana Balcala, natural de Santa Fe, nacido el 14 de agosto de 1912, fallecido en Mar del Plata el 23 de marzo de 1986; casó en Mar Del Plata con Aurora Matilde Sánchez Rateriy.

1.3.9.5.4.- Nélida América Plana Balcala, natural de Santa Fe, nacida el 19 de noviembre de 1914.

1.3.9.5.5.- Alfredo Aniceto Plana Balcala, natural de Santa Fe, nacido el 6 de octubre de 1917.

1.3.9.5.6.- Dora Hercilia Plana Balcala, natural de Santa Fe, nacida el 30 de junio de 1919, fallecida en Mar Del Plata.

1.3.9.5.7- Héctor Joaquín Plana Balcala, natural de Santa Fe, nacido el 15 de abril de 1922, fallecido en Buenos Aires en febrero de 1980.

1.3.9.6.- Gil Vicente Balcala Romero, natural del Dto. Tala, nacido el 1 de setiembre de 1891.

1.3.9.7.- Inés Feliciana Balcala Romero, natural del Dto. Tala, nacida el20 de mayo de 1894, bautizada en Cerrito el 28 de octubre de 1894; casó con José C. Cepeda; su hijo fue:

1.3.9.7.1.- José Longino Dionisio Cepeda Balcala.

1.3.9.8.- Francisco Solano Balcala Romero, natural de Cerrito, nacido el 22 de julio de 1896, bautizado en Cerrito el 27 de junio de 1897; casó con María Melgarejo, nacida por 1895; sus hijos fueron:

1.3.9.8.1.- Francisco Gregorio Balcala Melgarejo; casó con Dora Sabina Rivero.

1.3.9.9.- Francisca Romana Balcala Romero, natural de Cerrito, nacida el 7 de marzo de 1799, bautizada el mismo día en Cerrito.

1.3.9.10.- Eleuteria Balcala Romero, natural del Dto. Paraná, nacida l 21 de febrero de 1900, bautizada en Paraná el 26 de mayo de 1900, fallecida en Santa Fe el 11 de setiembre de 1974; casó con Bonifacio Cano, nacido en 1894.

1.3.9.11.- Simón Hilario Balcala Romero, natural de Dto. Paraná, nacido el 18 de febrero de1903, bautizado el 28 de marzo de 1903; casó con Julia Irene Cirese, fallecida en La Plata, Buenos Aires, el 11 de agosto de 1990.

1.3.9.12.- Clementina Balcala Romero, natural del Dto. Paraná, nacida el 2 de enero de 1906, bautizada en Paraná el 24 de octubre de 1906.

1.3.10.- Francisco Balcala Ramírez, natural del Dto. Paraná, nacido en 1853, fallecido en Paraná el 8 de mayo de 1866.

1.3.11.- Ramón Sandalio Balcala Ramírez, natural del Dto. Paraná, nacido el 3 de setiembre de 1855, fallecido en Villa Urquiza el 12 de enero de 1892.

1.4.- Juan Bautista Balcala Ramos, santafesino, nacido en Santa Fe Capital el 23 de junio de 1811.

1.5.- José Domingo Balcala Ramos, santafesino, nacido el 13 de mayo de 1813, fallecido en Paraná el 28 de mayo de 1884; casó con Petrona Pesoa;

1.6.- Pascual Balcala Ramos, santafesino, nacido el 10 de mayo de 1817.

1.7.- Juan Balcala Ramos, entrerriano, nacido en 1819; casó con Estanislada Roa Retamar, hija de Victoriano Roa Godoy y María Sebastiana Retamar Cabral; sus hijos fueron:

1.7.1.- Sarturnina Barcala Roa, natural del Dto. Paraná, nacida el 16 de octubre de 1851, bautizada el 1 de enero de 1852.

1.7.2.- José Clementino Balcala Roa, natural de Dto. Paraná, nacido el 14 de noviembre de 1853, fallecido en calle Andrés Pazos de Paraná el 3 de abril de 1919; Presbítero, Párroco de San Miguel, Deán de la Catedral de Paraná.

1.7.3.- Gregoria Robustiana Barcala Roa, natural de Dto. Paraná, nacida el 25 de mayo de 1856, bautizada el 11 de octubre de 1856; casó con Tomás Iñíguez, nacido en 1851, hijo de Apolinario Iñíguez y Estefanía Zarco; sus hijos fueron:

1.7.3.1.- Justo Tomás Iñiguez Balcala, natural del Dto. Paraná, nacido el 28 de mayo de 1875.

1.7.3.2.- Clementino Genaro Iñiguez Balcala, natural del Dto. Paraná, nacido en 1877, bautizado en Paraná el 25 de octubre de 1877.

1.7.3.3.- Exequiela Zoraida Iñiguez Balcala, natural del Dto. Paraná, nacida el 10 de abril de 1884, bautizada en Paraná el 10 de mayo de 1884.

1.7.3.4.- Juan Félix Iñiguez Balcala, natural del Dto. Paraná, nacido en 1886, bautizado en Paraná el 24 de setiembre de 1886.

1.7.3.5.- Zoraida Iñiguez Balcala, natural del Dto. Paraná, nacida en 1887, fallecida en Paraná el 23 de junio de 1915.

1.7.3.6.- Apolinario Andrés Iñiguez Balcala, natural del Dto. Paraná, nacido en 1890, bautizado en Paraná el 1º de noviembre de 1890.

1.7.3.7.- Estanislado Segundo Iñiguez Balcala, natural del Dto. Paraná, nacido en 1893, bautizado en Paraná el 25 de diciembre de 1894.

1.7.3.8.- Justo Tomás Iñiguez Balcala, natural del Dto. Paraná.

1.7.4.- Clara Balcala Roa, natural del Dto. Paraná, nacida el 12 de agosto de 1858, bautizada el 14 de noviembre de 1858; casó con Félix Adolfo Del Carmen Giménez Correa, natural del Dto. Paraná, nacido el 5 de noviembre de 1860, bautizado el 26 de febrero de 1861; sus hijos fueron:

1.7.4.1.- José Adolfo Giménez Balcala, natural del Dto. Paraná, nacido el 30 de abril de 1882, bautizado el 2 de agosto de 1882; casó con Esperanza Luisa María Rafulo, natural de Buenos Aires, bautizada en Balvanera el 25 de diciembre de 1880, hija de José Rafuls y Luisa Radó; su hijo fue:

1.7.4.1.1.- Rubén José Eduardo Giménez Rafulo.

1.7.4.2.- Elida Restituta Giménez Balcala, natural del Dto. Paraná, nacisa el 17 de mayo de 1883, bautizada el 9 de junio de 1883.

1.7.4.3.- Basilio Giménez Balcala, natural del Dto. Paraná, nacido el 21 de mayo de 1885, bautizado el 20 de junio de 1885

1.7.4.4.- Moisés Giménez Balcala, mellizo, natural del Dto. Paraná, nacido el 21 de mayo de 1885, bautizado el 20 de junio de 1885.

1.7.4.5.- Alejandro Cruz Giménez Balcala, natural del Dto. Paraná, nacido el 3 de mayo de 1887, bautizado el 2 de junio de 1887, fallecido en Paraná el 9 de setiembre de 1921; casó con María Luisa Magnin Wagner, natural del Dto. Colón, E. Ríos, nacida el 21 de junio de 1888, bautizada el 28 de abril de 1889; sus hijos fueron:

1.7.4.5.1.- María Angélica Giménez Magnin.

1.7.4.5.2.- Eduardo Adolfo Giménez Magnin.

1.7.4.6.- Abelardo Giménez Balcala, natural del Dto. Paraná, nacido el 24 de diciembre de 1888, bautizado el 6 de marzo de 1889; casó con Francisca Bonet, natural de Paraná, nacida el 4 de octubre de 1888, bautizada el 8 de marzo de 1889, hija de Andrés Bonet y Manuela Millen; su hija fue:

1.6.4.6.1.- María Elida Serafina Giménez Bonet, nacida el 9 de setiembre de 1922, fallecida el 7 de marzo de 1999; casó con Jorge Raúl Torres Carbonell.

1.7.4.7.- Ambrosia Giménez Balcala, natural del Dto. Colón, E. Ríos, nacida en 1890.

1.7.4.8.- Isaac Giménez Balcala, natural del Dto. Paraná, nacido el 3 de junio de 1892, bautizado el 3 de julio de 1892.

1.7.4.9.- Plutarco Abelino Giménez Balcala, natural del Dto. Paraná, nacido el 28 de junio de 1894, bautizado el 14 de julio de 1894.

1.7.5.- Rita Barcala Roa, natural del Dto. Paraná, nacida el 29 de julio de 1861, bautizada el 16 de febrero de 1862.

1.7.6.- Juan Manuel Barcala Roa, natural de Dto. Paraná, nacido el 23 de diciembre de 1863, bautizado el 29 de diciembre de 1863.

1.7.7.- Manuel Antonio Balcala Roa, natural del Dto. Paraná, nacido en 1864, fallecido párvulo el 3 de enero de 1864.

1.7.8.- María Estanislada Balcala Roa, natural del Dto. Paraná, nacida el 26 de febrero de 1868, bautizada el 5 de marzo de 1868.

1.7.9.- Félix Abel Balcala Roa, natural del Dto. Paraná, nacido el 18 de mayo de 1872, bautizado el 26 de mayo de 1872; casó con Epifanía Encarnación Crespo, natural de Victoria, E. Ríos, nacida en 1874, bautizada en 9 de mayo de 1874, fallecida en 1910; sus hijos fueron:

1.7.9.1.- Abel Francisco Balcala Crespo, natural de Paraná, nacido el 4 de octubre de 1905, fallecido párvulo el 24 de octubre de 1906.

1.7.9.2.- Ana María Rosario Luisa Balcala Crespo, natural de Paraná, nacida el 13 de diciembre de 1906; casó con Pantaleón Galboro.

1.7.9.3.- María Del Huerto Angélica Casimira Balcala Crespo, natural de Paraná, nacida el 4 de marzo de 1908.

1.7.9.4.- Abel Francisco José Antonio Balcala Crespo, nacido el 30 de abril de 1909.

1.8.- Elías De La Cruz Barcala Ramos, nacido en 1820, fallecido en Paraná el 22 de febrero de 1889; casó con Tomasa Godoy, nacida en 1815, fallecida el 27 de diciembre de 1885; sus hijos fueron:

1.8.1.- Elías de La Cruz Barcala Godoy, nacido en 1854.

1.8.2.- Waldino Balcala Godoy, nacido en 1850; casó con Máxima Celia Ábrego.

1.9.- Juana Balcala Ramos, santafesina, nacida en 1821; sus hijas naturales fueron:

1.9.1.- Carmen Balcala, natural de Paraná, nacida en 1849; casó con Juan Echegaray Echegoyen, uruguayo.

1.9.2.- Agustina Balcala, natural de Paraná, nacida el 6 de mayo de 1854; casó con Carlos Morante, uruguayo.

1.10.- Gerónimo Remigio Balcala (anotado: Barcola) Ramos, santafesino, nacido en 1821, fallecido párvulo en el mismo año.

1.11.- María del Rosario Balcala Ramos, entrerriana, nacida en 1826, bautizada en Paraná el 5 de julio de 1826,  fallecida el 25 de agosto de 1914; casó con Esteban Modesto Márquez, natural de Paraná, nacido en 1815, fallecido en Paraná el 29 de enero de 1887, hijo de ; sus hijos fueron:

1.11.1.- Lina Márquez Balcala, natural de Paraná, nacida en 1847, fallecida el 6 de octubre de 1901; casó con Timoteo Díaz, natural de Nogoyá, nacido el 21 de mayo de 1842, fallecido el 15 de julio de 1929;

1.11.2.- Saturnino Del Carmen Márquez Balcala, natural de Paraná, nacido el 9 de febrero de 1851, bautizado el 12 de febrero de 1851, fallecido en Nogoyá el 4 de marzo de 1905; casó con Silvana Díaz.

1.11.3.- Antonia Del Carmen Márquez Balcala, natural de Paraná, nacida el 20 de junio de 1853, fallecida el 18 de mayo de 1934; casó con Juan Barrios, hijo natural de Carmen Barrios.

1.11.4.- Andrea Ramona Márquez Balcala, natural de Paraná, nacida el 3 de febrero de 1855, fallecida en Seguí el 11 de mayo de 1941; casó con Domingo Felipe Maquirriaín Gulina, español, natural de Ostiz, Odieta, Navarra.

1.11.5.- Juan Zenón Márquez Balcala, natural de Paraná, nacido el 23 de junio de 1856, fallecido en el Dto. Paraná el 23 de diciembre de 1936.

1.11.6.- Pedro Laureano Márquez Balcala, natural de Paraná, nacido el 27 de abril de 1858, fallecido en el Dto. Paraná el 2 de abril de 1934.

1.11.7.- Esteban Modesto Márquez Balcala, natural de Paraná, nacido el 26 de abril de 1860, fallecido el 10 de enero de 1935; casó con Rufina Díaz Duarte, natural de Nogoyá, nacida por 1867.

1.11.8.- Carmen Márquez Balcala, natural de Nogoyá, nacida el 18 de julio de 1862, bautizada en Paraná el 16 de octubre de 1862, fallecida en el Dto. Paraná el 17 de agosto de 1949.

1.11.9.- Pedro Márquez Balcala, natural de Paraná, nacido el 19 de diciembre de 1863.

1.12.- María Hermenegilda Barcala Ramos, natural de Paraná, nacida el 5 de julio de 1826.

1.13.- Rita Damiana Barcala Ramos, natural de Paraná, nacida el 25 de setiembre de 1829; casó con Ramón Alzugaray, natural de Paraná, nacido en 1824, bautizado el 4 de noviembre de 1824, hijo natural de (Eladio Barnaldo y) Dolores Alzugaray.

1.14.- Juana Petrona Balcala Ramos, natural de Paraná, nacida el 25 de junio de 1831, bautizada el 28 de junio de 1831.

1.15.- Gregorio Remigio Balcala Ramos.

1.16.- Juan Francisca Barcala Ramos.

 

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